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Rumbo al proceso electoral de 2027 en Playas de Rosarito, la contienda interna de Morena perfila un escenario donde el arraigo, la confianza y la cercanía ciudadana serán los filtros decisivos.

Sin embargo, el más reciente estudio de opinión pública elaborado por la casa encuestadora Plural.mx (al que tuvo acceso Radiografía Política mediante los documentos de consumo interno de dicha encuestadora) pone en evidencia una cruda realidad: ocupar un cargo público no garantiza el respaldo de las urnas si este no viene acompañado de resultados palpables y de un perfil con aceptación.

El caso de Stephanie Celeste Esquivel Ortiz

El informe estadístico —aplicado a 800 residentes del municipio con un margen de error de +/-3.5% y un nivel de confianza del +/- 95%— revela que el sector que busca liderar la candidatura guinda enfrenta fuertes resistencias cuando los perfiles carecen de empuje popular.

El ejemplo más claro de esta brecha entre la aspiración y el respaldo real es el de la regidora Stephanie Celeste Esquivel Ortiz. Pese a contar con el escaparate público y la proyección que le otorga su posición dentro del Cabildo de Rosarito, y ser una de las preferidas de Adame, ya que ella no cuenta con el respaldo de su partido para la reelección, las cifras del estudio sencillamente no la favorecen:

  • Intención de voto: Apenas alcanza un 11% en la preferencia de la ciudadanía para encabezar la candidatura de Morena a la alcaldía, ubicándose en el fondo del listado frente a las demás alternativas evaluadas.

  • Percepción de confianza: Se posiciona en un magro 14%, lo que refleja una notable desconexión entre su función pública y el electorado.

  • Cercanía social: En el rubro de cercanía a la gente, la regidora cae a un marginal 5%, siendo la figura peor evaluada en esta materia entre todos los perfiles consultados.

  • Nivel de conocimiento: Registra un 15%, lo que demuestra que su desempeño edilicio no ha logrado penetrar ni posicionarse de manera positiva en la memoria de los rosaritenses.

  • Sin posibilidad alguna: Ya que el personaje más favorecido por los rosaritenses acaparó entre un 25 % y un 28 % de aceptación en varios de los rubros evaluados por la encuestadora.

Análisis: Con un rechazo o indiferencia tan marcada por parte del electorado, las proyecciones políticas indican que la edil carece de posibilidades reales para competir con competitividad en el proceso interno. Su escaso rendimiento operativo y la falta de empatía con la comunidad han derivado en una imagen desgastada que frena de tajo cualquier proyecto de continuidad o ascenso político.

Un electorado que castiga el desgaste y exige liderazgo fresco

El estudio de Plural.mx no solo evalúa nombres; expone con claridad qué es lo que la ciudadanía exige para el próximo periodo municipal:

  1. Rechazo a perfiles tradicionales: Un 56% de los encuestados prefiere decididamente a «una persona que represente un nuevo liderazgo», frente a un reducido 21% que estaría dispuesto a aceptar a perfiles que ya han figurado anteriormente.

  2. Exigencia de arraigo: El 72% considera «muy importante» que quien encabece la planilla municipal sea originario de Playas de Rosarito, un candado social que castiga severamente a las figuras percibidas como distantes o improvisadas.

Morena lidera como marca, pero los perfiles definirán el rumbo

Aunque la marca Morena sostiene una hegemonía cómoda en el municipio con un 42% de la intención de voto por partido —superando con amplitud al PAN (21%), PRI (15%) y Movimiento Ciudadano (13%)—, el verdadero reto para el partido oficialista estará en la selección de su abanderado.

Los datos demuestran que las siglas por sí solas no bastarán para sostener a candidaturas débiles o rechazadas por la propia ciudadanía. En un escenario donde el electorado rosaritense demanda resultados, arraigo y confianza, los perfiles con bajo rendimiento y cuestionada imagen pública —como el de la regidora Stephanie Esquivel— quedan prácticamente desarticulados frente a las exigencias de la contienda de 2027.

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